Fauna

La Estación Biológica presenta una elevada diversidad faunística, que se ha visto incrementada en los últimos siete años. Para especies emblemáticas amenazadas como el águila perdicera, constituye una de sus principales zonas de aprovisionamiento por la abundancia de presas y la presencia de terreno abierto no boscoso (bancales, tomillares, espartales, etc.), lo mismo que ocurre para otras rapaces como el buho real. Son muy abundantes conejos, liebres, perdices y ardillas y también se ha podido constatar la presencia y rastros de tejón, zorro y jabalí. Pero la mayor diversidad se encuentra entre las pequeñas aves e insectos y de forma relativa, también de anfibios (descargar pdf).

Mejora de hábitats para la fauna

Mejora de los recursos tróficos

  • Mantenimiento de los cultivos tradicionales (secano y regadío), con especial incidencia en la conservación de la flora arvense.
  • Incremento de especies melíferas, productoras de nectar y polen.
  • Incremento de especies frutales silvestres y de variedades antiguas tradicionales.
  • Mantenimiento de bordes con especies silvestres o cultivos de plantas aromáticas, como refugio y plantas nutricias de la fauna útil para el equilibrio ecológico y el control de plagas.

Refugios para la fauna

Los sistemas de cultivo tradicional en el Mediterráneo presentan numerosos elementos que favorecen el establecimiento de la fauna. Algunos de estos son mantenidos en la estación como parte del objetivo de custodia del territorio.

  • Reconstrucción y mantenimiento de muros de mampostería y majanos como refugios de fauna.
  • Mantenimiento del arbolado viejo, troncos, tocones, maderas con huecos preparados, etc., que favorezcan el anidamiento de vertebrados e insectos saproxílicos.

Almacenamiento y redistribución de recursos hídricos

La escasez de recursos hídricos en el sureste ibérico hace que los puntos de agua tengan un valor estratégico para la biodiversidad. Rescatar las técnicas de recogida de aguas de escorrentía e infiltración es un objetivo a lograr mediante:

  • Recogida de aguas pluviales y reconducción a través de sistemas de pozas naturales y pequeños embalses de distinta capacidad y profundidad, provistos de playas o escalas para salida de anfibios.
  • Reforestación de barrancos y zonas de umbría con caducifolios para diversificación de hábitats, favoreciendo el acceso a animales más exigentes en sombra o humedad.

Algunos resultados de estas acciones de mejora, se pueden corroborar por la presencia de especies muy raras en la provincia, como es el sapo común o la libélula migratoria (Libellula depressa), cuya primera cita provincial tuvo lugar en una de las pozas de recogida de agua que realizamos. Curiosamente parece que la libélula migratoria se ha establecido de forma permanente en la Estación.

Los inventarios de fauna realizados periódicamente en Torretes pueden servir para detectar las consecuencias negativas de los cambios sobre los usos del territorio y cambios climáticos.